La Confederación Nacional de Autoescuelas se ha manifestado tras la posibilidad abierta por la DGT de poner en marcha la conducción acompañada. José Miguel Báez, presidente de CNAE asegura que “no estamos en contra de que se apruebe la conducción acompañada en España, pero consideramos que actualmente no existe una demanda social en nuestro país que justifique su implantación”.
No obstante, la confederación no se opone a la implantación de esta medida que ya funciona en otros países desde hace tiempo “siempre que se cumplan una serie de requisitos mínimos como los que establecen Francia o Alemania, que son nuestros países más cercanos que ya tienen este sistema implantado”, matiza Báez. “Incluso habría que estudiar la posibilidad de que el aprendizaje teórico se pudiera iniciar antes de los 17 años”, concluye el presidente.
El caso francés y alemán
En Francia los jóvenes de 17 años pueden acceder a la conducción acompañada una vez que hayan superado un mínimo de clases teóricas y prácticas en la autoescuela. Para ello desde la escuela de conductores tienen que autorizar al alumno, -garantizando que ya está preparado para pasar a la fase de conducción acompañada-, y también al acompañante, -que además de cumplir una serie de requisitos debe pasar una evaluación que asegure que tiene los conocimientos necesarios en seguridad vial y tráfico para poder acompañar al joven-. A partir de entonces, el alumno tiene que conducir con su acompañante durante un año, periodo en el cuál se someterá periódicamente a un control en la autoescuela para comprobar los avances en sus conocimientos. Además debe realizar un número mínimo de kilómetros durante el período de conducción acompañada. Pasado este año se podrá presentar al examen práctico para obtener el permiso de conducir.
En el modelo alemán el sistema consiste en que tras realizar los cursos teóricos y prácticos en la autoescuela, y aprobar el examen de conducción, se le entrega al joven de 17 años un permiso provisional, con el que podrá conducir siempre que vaya acompañado de un adulto que cumpla con una serie de requisitos mínimos. Es decir el acompañante supervisa, al igual que en el caso francés, que el joven cumpla las normas de circulación y le acompaña a lo largo de los trayectos que realice hasta que cumpla la mayoría de edad y se le pueda otorgar el carnet definitivo.