La investigación ha permitido hasta ahora la detención de tres individuos –hay otros nueve imputados–, que cobraban entre 1.000 y 1.500 euros por hacer que el interesado superara el examen teórico de conducir.
Según publica elperiodico.com, fuentes cercanas al operativo han explicado que la banda sacaba partido al hecho de que la DGT mantiene vigente durante algún tiempo los modelos de exámenes, lo que permitía a los acusados memorizar las respuestas.
Así, los miembros de la red suplantaban a aquellos que contrataban sus servicios en los exámenes, que ya se sabían de memoria. Cuando el modelo de cuestionario no era el conocido, disponían de un bolígrafo especialmente preparado para manipular el código del test y cambiarlo por el examen que estos tenían preparado.
Los investigadores han acreditado que la banda había logrado superar el examen teórico para al menos 100 personas, todas ellas inmigrantes paquistanís. Tanto era su nivel de éxito en esas pruebas, que empezaron a presentarse a exámenes en otras localidades distintas de Barcelona para que no llamara la atención la elevada tasa de aprobados entre aspirantes paquistanís.
Fuente: elperiodico.com