Etrasa siempre apuesta por la Formación de los conductores como pilar básico de la mejora de la Seguridad Vial. Los profesores de los centros de formación de conductores son los que viven esta realidad más de cerca y son ellos precisamente los protagonistas de este premio que tiene como objetivo principal dar proyección a las ideas y proyectos que los profesores del sector tengan para conseguir una mejora en la formación teórica y práctica de los conductores.
Un prestigioso jurado, formado por expertos en Seguridad Vial, ha sido el encargado de fallar los premios. En esta segunda edición, el jurado estuvo formado por Miguel María Muñoz Medina, presidente de Fundación Mapfre, Mar Cogollos, directora de Aesleme, Bartolomé Vargas, fiscal de sala coordinador de Seguridad Vial, Luis Montoro, presidente de Fesvial, Emilio Olabarría, presidente de la Comisión de Seguridad vial del Congreso de los Diputados, Federico Souvirón, miembro de la Comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados, Juan Jesús Martín García, jefe de Área de Divulgación y Educación Vial de la DGT, José Manuel López Martín, de la Confederación Nacional de Autoescuelas, Fermín Busnadiego, director de Contenidos de Etrasa, y Luis Fernández, director del departamento de Ventas de Etrasa.
El primer premio ha recaído en Antonio Ignacio García, de Madrid. La idea presentada consiste en facilitar que todos los conductores tengan la posibilidad de actualizarse de manera fácil y sencilla. Para ello propone editar una guía breve pero que contenga todos los conceptos básicos de conducción, seguridad y normas y primeros auxilios. Complementariamente, propone la creación de una página web que contenga dicha guía, vídeos que muestren situaciones comunes y que incluyan también conductas erróneas.
El segundo trabajo más votado fue el realizado por José Luis Mena Mira, de autoescuela Campanar, en Valencia. En este caso, el autor ha propuesto la creación de un permiso de conducción provisional con el fin de mejorar la formación vial. Iría destinado a los conductores más jóvenes (entre 14 y 27 años) que obtienen un permiso o licencia de conducción. Así, durante los tres primeros años como conductor se otorgaría un permiso de conducción con carácter provisional. Durante ese tiempo se haría un seguimiento y se facilitarían tutorías para corregir posibles vicios adquiridos y errores. Según la conducción que se realice, se aplicaría un sistema de premios y castigos. Pese a que algunos miembros del jurado destacaron la difícil implementación de este proyecto, otros, como el fiscal Bartolomé Vargas, aseguró que "apoyo esta idea porque me gusta seguir la utopía. Si se consiguiera implantar sería un sueño".
Finalmente, el tercer premio recayó en el trabajo presentado por Montserrat Mota de Mingo, de Alcalá de Henares (Madrid). En este caso la idea propuesta es un videojuego que pretende, a través de un juego de conducción enseñar cómo se debe circular, enseñar a cumplir las normas en circulación real e, incluso, ayudar a los más veteranos a adaptarse a los cambios de la normativa.