Attitudes, Programa de Responsabilidad Social Corporativa de Audi, ha realizado el estudio “Los niños, las ciudades y la Seguridad Vial: una visión a partir de la investigación”, con motivo de la organización de su 8ª Jornada de Reflexión, que se ha celebrado bajo el título “¡La calle también es mía! Los niños, las ciudades y la Seguridad Vial”.
El estudio consta de dos partes complementarias: la relación del niño y el tráfico en un entorno físico como es el de las ciudades y la opinión y comportamientos de los padres españoles y de sus hijos sobre las relaciones existentes con su entorno más próximo y los efectos que éstas tienen sobre la Educación Vial de todos ellos.
Del citado estudio se desprende que el 94 por 100 de los niños encuestados demuestran un nivel de conocimiento muy elevado sobre las normas y señales. Conocen las normas básicas para cruzar la calle y el hecho de andar siempre por la acera. Destaca también su elevado conocimiento del hecho de tener que llevar el elevador o sillita y el cinturón de seguridad. El aspecto que más desconocen es que en carretera deben andar siempre por la izquierda. Entre las señales, la más conocida por los niños es la de stop, seguida del paso de peatones.
Según el estudio de Attitudes, el 70 por 100 de los niños nunca van solos al colegio, por la seguridad, la tranquilidad de los padres y la distancia, según las razones dadas. La edad media en la que los niños comienzan a ir solos al colegio en España es a los 9,4 años.
En cuanto al entorno, el 69 por 100 de los niños españoles se sienten seguros cuando van por su localidad frente a un 13 por 100 que no se sienten seguros. Precisamente, los aspectos relacionados con la seguridad ciudadana son los que más influyen en la decisión de los padres a la hora de dejar que el niño realice sus actividades con plena autonomía. Para el 30 por 100 de los padres entrevistados, la entrada y la salida de la escuela es un entorno muy o bastante inseguro desde el punto de vista de la seguridad vial, básicamente por la existencia de mucho tráfico, por los aparcamientos en doble o triple fila y por la falta de policía.
El 43 por 100 de los niños consultados cree que para que su localidad sea más segura se deberían realizar cambios en la seguridad vial, como la existencia de un mayor respeto por las normas de tráfico, instalar más semáforos o reducir el tráfico.
Según el estudio, en general, los niños de entre 8 y 12 años tienen una capacidad teórica para moverse solos por su localidad, pero en la práctica los padres no favorecen esta capacidad de autonomía.
En la encuesta también se ha preguntado por las influencias que reciben los niños en cuanto a la seguridad vial. En este caso, los padres se consideran como una influencia positiva para sus hijos, mientras que la negativa la ejercen los conductores que no respetan las normas. Cuando se ha preguntado a los niños, éstos consideran que el 65 por 100 de los conductores no respeta nunca o algunas veces las normas de conducción, aunque únicamente el 5 por 100 cree que sus padres no las respetan.