Según publica el correodigital.com, el municipio de Artea, con tan solo 600 habitantes, ha sido la localidad pionera en toda Euskadi en instalar este tipo de señales luminosas.
El proyecto, denominado "Urban Light", es una apuesta por el I+D en materia de Seguridad Vial. A primera vista parecen señales normales. Pero lo verdaderamente significativo es que están dotadas de iluminación propia y homogénea, por lo que mejoran hasta en seis veces la visión para el conductor desde cualquier ángulo, incluso en condiciones adversas, de oscuridad, niebla, humo y a larga distancia, sin que deslumbren.
Su mayor resistencia a impactos y vibraciones, su facilidad en la instalación y un mantenimiento más económico, debido a su fabricación en aluminio, son otras de las características de este tipo de señales, aprobadas desde 2007 por la normativa europea.
Este sistema también permite ahorrar un 40 por 100 de energía frente a otras señales internamente iluminadas o con Leds incorporados. En Reino Unido, donde ya se aplica este sistema desde 2006 además de alabar su aportación a la Seguridad Vial, ha recibido el premio de producto "verde" por su ahorro energético. Si una ciudad instalase 2.000 señales "Urban Light" conseguiría ahorrar más de medio millón de euros en dos años.
Al estar fabricadas en aluminio estas señales son más duraderas que las de acero, requieren un menor mantenimiento, son más resistentes a la corrosión y pesan hasta tres veces menos que las tradicionales.