Tráfico pone en marcha, hasta el miércoles 28 de octubre, una campaña de vigilancia y control de Transporte Escolar y de Menores, durante la cual, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil llevarán a cabo inspecciones en este tipo de vehículos y sobre los conductores.
El primer control, de carácter administrativo, consistirá en comprobar que las autorizaciones y documentos que deben tener dichos vehículos sean los correctos para la prestación del servicio. Posteriormente, los agentes verificarán que las condiciones técnicas y elementos de seguridad del vehículo son los que exige la normativa, así como los requisitos especiales que debe cumplir el propio conductor, como son el permiso de conducir o los tiempos de conducción y descanso.
Durante el pasado año 110 personas resultaron heridas en los 58 accidentes de tráfico que sufrieron los autobuses de transporte escolar. En estos accidentes fallecieron, además, dos personas que viajaban en los vehículos contrarios. De los heridos 12 eran conductores y 98 pasajeros, en su mayoría menores de edad.
La velocidad inadecuada a las condiciones de la vía y las distracciones siguen siendo las causas principales de este tipo de accidentes.
Desde el curso escolar 2007-2008, todos los vehículos dedicados al transporte escolar deben cumplir los requisitos que se recogen en el RD 965/2006 de 1 de septiembre sobre condiciones de seguridad en el transporte escolar y de menores, en el que se estipula la obligatoriedad de que los menores vayan acompañados en el autobús por una persona debidamente cualificada, la antigüedad máxima de los vehículos destinados a este tipo de pasajeros, el seguro de responsabilidad civil ilimitado, las tasas de alcohol en sangre y aire espirado para los conductores de este tipo de transporte o la obligatoriedad de llevar la señal de transporte escolar, entre otros.
Especial hincapié se va a realizar en el control de la utilización de los cinturones de seguridad y sistemas de retención, en aquellos vehículos que los lleven instalados. Por este motivo, la Unión Europea emitió una Directiva Comunitaria, que España ha transpuesto a su ordenamiento jurídico y que establece que desde octubre de 2007, tanto en España como en el resto de países miembros se deniega la matriculación a cualquier autobús que no tenga instalados los sistemas de retención.
Además, la ley es particularmente minuciosa en lo referente a los asientos enfrentados a pasillo de aquellos vehículos con más de nueve plazas dedicadas a este tipo de transporte, ya que solamente podrán ser ocupados por menores de dieciséis años cuando dichos asientos lleven instalados cinturones de seguridad.