Actualmente en España se permite convalidar los permisos de conducción a ciudadanos iberoamericanos bajo la premisa de que su formación responde a los mismos estándares de calidad que los españoles, algo que niegan tanto CNAE (Confederación Nacional de Autoescuelas) como CICEFOV (Confederación Iberoamericana de Centros de Formación Vial).
Desde estas entidades afirman que el sistema actual en España "permite una convalidación indiscriminada" y "resulta muy dañino para la Seguridad Vial". También afirman que en muchos de estos países no se conduce igual que en España, ni existe la misma señalización, incluso en algunos hay hasta más de doscientos permisos diferentes, por lo que aseguran que “no sólo estamos canjeando permisos de conducir a ciudadanos de países iberoamericanos cuya preparación no es homologable a la que damos aquí, sino que además en muchos casos ni siquiera han pasado por un centro de formación de conductores y han adquirido esos permisos sin que medie ningún tipo de preparación”.
Desde 2002 la cifra de convalidaciones se ha triplicado y fue 2004 el año en el que más carnés se canjearon, alcanzando la cifra de 290.000.
Tanto la OMS (Organización Mundial de la Salud) como el Banco Interamericano de Desarrollo y la Organización Panamericana de la Salud han recomendado tomar medidas en este sentido debido a la alta siniestralidad que registran estos países y que arrojan cifras alarmantes para los próximos años. Por ello, se han comprometido en el III Encuentro Iberoamericano de Centros de Formación y Seguridad Vial, celebrado recientemente en Quito a impulsar medidas para que en sus países se apliquen exámenes más rigurosos, teóricos y prácticos, similares a los implementados en la UE.