En los últimos meses se han publicado en diferentes medios los problemas que algunas autoescuelas han tenido a la hora de presentar a sus alumnos a examen. Esto se debe, entre otros motivos, a que las pruebas ya no se realizaban por la tarde, porque los examinadores ya no realizan horas extras (ya que éstas han dejado de ser remuneradas). A estas novedades también se suma la no limitación, aprobada recientemente, de alumnos máximos que cada profesor puede llevar a examen. Hasta ahora, el cupo por profesor era de cuatro alumnos si su jornada laboral era de 8 horas. Por tanto, cada autoescuela tenía un número máximo de alumnos que podía presentar a examen en cada convocatoria, según los profesores que tuviera y las jornadas laborales que éstos realizaran (8 horas, cuatro alumnos; 4 horas, 2 alumnos; 2 horas, 1 alumno). Ahora, ese número máximo ha desaparecido. La norma general es que cada autoescuela puede presentar el número de alumnos que quiera. Pero, como se suele decir, hecha la ley, hecha la trampa. La realidad es que el número de alumnos viene ahora determinado por la jornada laboral de los examinadores. Es decir, de los exámenes que les de tiempo a realizar dentro de sus ocho horas de trabajo. Anteriormente era común la realización de horas extras por parte de éstos, por ser remuneradas, algo que en la actualidad tampoco ocurre. ¿En qué repercute esto a las autoescuelas? Si un centro presenta más alumnos de los que finalmente podrá examinar ese día, le dividen el examen en dos jornadas, la que le corresponde y el día siguiente. Dos días después de realizar el examen, las autoescuelas presentan la documentación de los alumnos que acudirán a examen en la siguiente convocatoria. Si dividen el examen en dos días, ya no pueden presentar esa documentación en la fecha estipulada. La consecuencia principal que se deriva de esto es que esa autoescuela se saltaría un examen de los que tiene adjudicados. Es decir, que si un centro presenta a 50 alumnos y sólo se puede examinar a 48, esos dos restantes irían a examen al día siguiente pero la autoescuela ya estía fuera de plazo para presentar la documentación del siguiente examen. Según confirman las propias autoescuelas, cada una tiene que regularse ahora "su propio cupo" que, en realidad, no ha variado mucho al que había anteriormente. Este cambio se ha llevado a cabo hace pocos meses a petición de las propias autoescuelas, que solicitaban el derecho del alumno a no tener delimitada la fecha del examen. Pero la realidad es que actualmente, con el "cupo libre" no hay mucha diferencia en el número de alumnos que se pueden presentar por cada centro.