Si se maneja el GPS circulando a 90 km/h, el conductor deja de percibir la mitad de las señales de la vía, su velocidad media baja un 15 por 100 y hace que la distancia de seguimiento aumente de forma exagerada en más de 80 metros con el coche precedente. Además, aumenta considerablemente el tiempo de reacción, según ha demostrado un estudio presentado por la aseguradora Línea Directa.
El estudio, elaborado en colaboración con el Instituto de Tráfico y Seguridad Vial de Valencia (INTRAS), ha analizado el comportamiento y las reacciones de más de 40 conductores en distintas situaciones basadas en accidentes reales. Este experimento corrobora que una inadecuada utilización del GPS puede desencadenar serias distracciones al volante. De hecho, la distracción, según datos de la DGT, aparece como factor concurrente en el 36 por 100 de los accidentes de tráfico con víctimas. El Proyecto de Ley de modificación de la actual Ley de Tráfico prevé que la manipulación del GPS durante la conducción sea calificada como falta grave, con la retirada de 3 puntos del carné de conducir.