www.revistatravesia.es

Descuidos que pueden averiar nuestro vehículo

Descuidos que pueden averiar nuestro vehículo
Si cambiamos estos 6 malos hábitos, la conservación de nuestro puede verse mejorada

Todos sabemos que los coches pueden averiarse por las causas más diversas: desde el desgaste de alguna de sus piezas al desajuste del algún elemento que lo forma. Sin embargo, no se debe olvidar otros percances que pueden surgir por la mala utilización del vehículo, por descuidar su mantenimiento o desatenderlo de cualquier otra forma.

Estas averías podrían ser sorteadas por el conductor si éste no tuviera unas costumbres que perjudicaran al vehículo y que muchas veces realiza por desconocimiento o porque simplemente las obvia.

Las acciones que el conductor olvida son básicamente:

Desatender el mantenimiento

Todo vehículo necesitar un mantenimiento y su olvido puede llevar a grandes problemas. Muchos conductores hacen caso omiso a las recomendaciones de la marca, y alargan los períodos entre las revisiones o incluso no las lleva a cabo hasta que ya es demasiado tarde.

El correcto mantenimiento del vehículo es imprescindible para su fiabilidad, y no se debe olvidar que si este no se cumple no se están satisfaciendo las condiciones generales de cualquier tipo de garantía del fabricante (suponiendo que esta se encuentre vigente) y que, según las ampliaciones actuales, puede llegar hasta los siete años.

Desoír los avisos del vehículo

Siguiendo con el punto anterior, son los mismos fabricantes los que tomaron la decisión de avisar al conductor sobre el mal funcionamiento o la necesidad de realizar el mantenimiento de algún componente del vehículo.

Los avisos amarillos o naranjas advierten de algún tipo de irregularidad, los de color rojo avisan de la necesidad de una rápida intervención porque la integridad mecánica del vehículo está expuesta, así como la seguridad de los ocupantes.

A pesar de ello, muchos conductores hacen caso omiso a las advertencias, hecho que puede llevar a una avería o a un accidente: un motor sin aceite, un fallo en el antibloqueo de frenos, un exceso de temperatura, la desactivación del control de tracción…

Repostar el combustible equivocado

Según el RACE (Real Automóvil Club), en 2016 más de 73.000 conductores erraron a la hora de repostar combustible en su vehículo: pusieron gasolina a un diésel o viceversa. Si este despiste es advertido, puede solucionarse con una limpieza general de los conductos y del depósito cuyo coste puede llegar a los 500 euros; en cambio, si se circula con un combustible equivocado, la amenaza de avería es mucho mayor y más costosa.

La única manera de no caer en este descuido es estar muy atentos durante el repostaje, especialmente los conductores que, por motivos de trabajo o personales, cambien de vehículo con frecuencia.

Niveles incorrectos

Los líquidos en un vehículo son básicos para la vida del propulsor. El conductor puede cometer dos descuidos en relación a ellos que están relacionados: no vigilar su nivel ni su estado. Los fluidos más señalados son el aceite de motor y el líquido de refrigeración ya que su deterioro o insuficiencia genera averías importantes y costosas.

Además, hay que controlar también el estado del circuito que realizan estos líquidos para llevar a cabo su función. Es más difícil de ser localizado por el conductor, aunque es susceptible de fugas, la lubricación adecuada de componentes como la caja de cambio o la dirección.

Conducción inapropiada

Hay algunas averías que se generan debido a una conducción inadecuada. Si se trata mal al vehículo, se obtienen unas consecuencias: acelerones innecesarios, abuso del embrague, reclamaciones desproporcionadas a los frenos, golpes a las llantas y a los neumáticos, no subir de vueltas el motor lo que sería aconsejable, maltrato de los amortiguadores…Antes o después, todo esto pasará factura al vehículo.

Mala conservación

Las condiciones ideales para la conservación del vehículo no siempre son posibles, pero a menudo el propietario es descuidado en relación a esto y quien lo acaba pagando es el propio vehículo. Algunas situaciones no son beneficiosas para una correcta conservación: tener el coche bajo un sol inclemente y sin protección del habitáculo o bajo árboles que liberan resina, estar expuesto a los efectos de los excrementos de las aves, retrasar la limpieza del interior y exterior del vehículo, estacionar en zonas en las que éste quede expuesto a impactos o con las ruedas subidas al bordillo.

Fuente: elpais.com
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.