Según una orden del Ministerio de Fomento, en vigor desde el pasado mes de octubre, se daba un plazo de dos años para que los badenes y bandas reductoras de velocidad se adapten a unos requerimientos mínimos. Las administraciones tendrán que cambiar muchos de estos elementos para ajustarse a la ley.
Durante los últimos meses han proliferado enormemente los badenes y bandas reductoras de velocidad, tanto en carreteras urbanas como en interurbanas. El problema es que muchos de ellos no se adaptan a la ley. Una orden del Ministerio de Fomento, que entró en vigor en octubre de 2008, daba un plazo de dos años para que se adaptasen a los nuevos requerimientos técnicos, de modo que en otoño de 2010 concluye el periodo de transición y todos estos elementos disuasorios deberán cumplir con los nuevos requerimientos del Gobierno. Son muchas las administraciones que tendrán que hacer un esfuerzo ya que en todas las provincias hay badenes que incumplen la ley. abc.es, en su edición digital de Córdoba, ha asegurado que la Comandancia de la Guardia Civil afirmó que "la gran mayoría de los badenes de la provincia no cumplen, por el momento, las condiciones que precisa la norma del Ministerio de Fomento". Estas mismas fuentes del Instituto Armado sostuvieron que "nos consta, sin embargo, que en algunas localidades de la provincia sí se están sustituyendo los badenes antiguos por los nuevos, ya ajustados a la normativa, pero son muy pocos casos". La situación en Córdoba es muy similar a la de Sevilla, donde ningún elemento disuasorio sobre la calzada reúne los nuevos requisitos del Gobierno. En Sevilla, el acoplamiento a la orden se ha acelerado porque la Fiscalía de Seguridad Vial hispalense ha encargado un informe para establecer qué badenes hay que cambiar. La conclusión es que hay que sustituirlos todos, bien porque no están señalizados con corrección o porque su altura o sus colores no se ajustan al reglamento. Fuente: abc.es